Etimológicamente
encontramos sex- (de sexo) e -ismo (sufijo formador de sustantivos que indican
doctrina, tendencia...). Aunque el término alude al nombre “sexo”, previamente
debemos definir qué se entiende por dicho vocablo y su diferenciación respecto
al género. Ann Oakley (1972) “el sexo es la condición biológica de ser hembra o
macho; el género es la construcción socio-cultural y psicológica mediante
estereotipos que estructuran y reproducen la feminidad y la masculinidad”. Lo
cual hace que este varíe según la cultura, la historia o el ciclo de vida del
individuo. En definitiva, el sexismo es la creencia o actitud discriminatoria
hacia cuestiones del sexo o género del individuo, o como diría Devís “Sexismo
es la palabra con la que nos referimos a las desigualdades, lo prejuicios, los
estereotipos y la discriminación existente en razón del sexo de las personas”.